Superderportivo híbrido con tecnología de la F1: McLaren W1

Sabíamos que McLaren estaba cocinando a fuego lento una máquina llamada a representar lo máximo a nivel de diseño, tecnología y prestaciones dentro de su gama de automóviles. Un modelo muy especial que hereda el “1” que anteriormente lucieron con orgullo los emblemáticos McLaren F1 y P1, pues se trata de un digno sucesor que ha sido desarrollado por el mismo equipo de ingenieros que la compañía utiliza para la Fórmula 1.

La firma británica ha creado un coche cuyas formas suaves y fluidas de la parte superior contrastan con el efecto suelo de los bajos y toda una serie de avances aerodinámicas en la parte inferior. Multitud de paneles en fibra de carbono, componentes de la suspensión visibles, grandes tomas de aire en el capó, alrededores de los faros y los pasos de rueda dan forma a un conjunto que presume de un perfil influenciado por el diseño del sidepod de Fórmula 1 y cuyo alerón trasero activo se puede desplazar hasta 300 mm hacia atrás, haciendo las funciones de DRS y airbrake según sea necesario.
Este coche impresiona, y mucho, especialmente cuando se activa el modo Race. En esta configuración se reduce la altura de conducción 37 milímetros delante y 17 mm detrás, desplegándose diferentes alerones delanteros y traseros activos para así lograr una carga aerodinámica de nada menos que 1.000 kilos a una velocidad de 280 km/h. Además, este coche estrena las puertas denominadas Anhedral, de apertura estilo alas de gaviota, diseñadas para favorecer la aerodinámica y la refrigeración del sistema de propulsión.

De puertas para dentro, el W1 presume de ergonomía y visibilidad, con un habitáculo que la firma británica define como “extraordinariamente espacioso”. Cuenta con los pilares A más reducidos de McLaren hasta el momento e incluso los parasoles (de apenas 3 mm de grosor) se han fabricado en fibra de carbono. Lo que llama la atención son sus asientos integrados en el monocasco del coche, con los pedales, volante y mandos principales desplazándose al gusto del conductor. También cuenta con un volante achatado que incluye los botones Boost (máxima potencia de la parte eléctrica) y Aero (DRS), ambos inspirados en la F1, así como unos mandos basculantes ubicados en la parte superior del cuadro de instrumentos para ajustar el chasis y la transmisión. La pantalla táctil del sistema multimedia, por su parte, es de 8 pulgadas y cuenta con Apple CarPlay por cable. En cuanto al maletero, se reduce a una bandeja portaobjetos ubicada detrás de los asientos, con una capacidad de hasta 117 litros.

El W1 presume de ser el McLaren de producción más potente de todos los tiempos y eso se debe a la presencia de un sistema de propulsión híbrido enchufable que combina un nuevo motor V8 twin-turbo de 4.0 litros con un módulo eléctrico (integra el motor eléctrico de flujo radial y la unidad de control del propulsor) y una pequeña batería de 1,38 kWh de capacidad (la autonomía en modo eléctrico es de unos 2 kilómetros). En total, hablamos de nada menos que 1.275 caballos de potencia y un par máximo de 1.340 Nm, entregados de forma exclusiva al tren trasero mediante una nueva caja de cambios automática de ocho velocidades y un diferencial electrónico hidráulico. Con todo ello, no es de extrañar que este coche logre pasar de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos, de 0 a 200 km/h en 5,8 segundos y de 0 a 300 km/h en menos de 12,7 segundos.